Un residente de Nevada de poco más de 60 años acudió a nuestra firma después de que la Seguridad Social rechazara su solicitud de beneficios por discapacidad a pesar de condiciones médicas graves que hacían casi imposible continuar trabajando. Como muchos solicitantes de discapacidad, inicialmente se sintió desanimado e inseguro sobre cómo se mantendría después de recibir una notificación formal que indicaba que no calificaba para beneficios bajo las normas de la Seguridad Social.
Había pasado años trabajando en empleos físicamente exigentes antes de que una serie de lesiones y complicaciones médicas cambiaran drásticamente su vida. Sus registros médicos mostraban limitaciones físicas significativas, incluyendo una grave lesión laboral en la mano que resultó en amputaciones de dedos, dolor nervioso crónico, lesiones en el hombro que requirieron cirugía y limitaciones de movilidad continuas. También luchaba contra la diabetes y otras condiciones de salud que agravaban su capacidad para mantener un empleo constante.
A pesar de estos desafíos, la Seguridad Social inicialmente negó su reclamo por discapacidad. Acudió a nuestra oficina para que le ayudáramos a impugnar esa decisión. Nuestro equipo legal recopiló extensos registros médicos, coordinó evidencia de múltiples proveedores de tratamiento y preparó una apelación detallada explicando cómo sus limitaciones físicas le impedían realizar su trabajo anterior u otro empleo a tiempo completo.
Después de presentar esta evidencia durante el proceso de apelación, un juez administrativo emitió una decisión totalmente favorable, determinando que cumplía con la definición de discapacidad de la Seguridad Social.
Como resultado, ahora recibe aproximadamente $3,339 al mes en beneficios por discapacidad de la Seguridad Social, lo que le proporciona un apoyo financiero confiable mientras se concentra en manejar su salud.
Valor de por vida del caso
Basado en su edad y beneficio mensual actual, se proyecta que su adjudicación por discapacidad de la Seguridad Social proporcionará más de $280,000 en beneficios futuros de por vida, además de cualquier beneficio atrasado y futuros aumentos por costo de vida. Para él y su familia, este resultado representa estabilidad financiera y la capacidad de enfocarse en la recuperación y la calidad de vida en lugar de la incertidumbre financiera.